Argentina se gustó, y recuperó algo de imagen, con su goleada por 5-0 frente a Canadá en amistoso preparatorio para el Mundial. Los de Maradona desplegaron un fútbol bastante directo y dejaron muy buenas sensaciones. El golazo del encuentro lo puso, como acostumbra a hacerlo, el atacante Ángel Di María, que definió con un toque sublime con el exterior de la pierna izquierda desde la frontal del área. Un disparo que sólo se le ocurre a los jugadores tan imaginativos como él.
La cita mundialística de Sudáfrica promete ser una competición de lo más disputada, y con una grata esperanza para el buen juego. No parece que vaya a darse las circunstancias de la Italia campeona de Lippi, un equipo formado para resolver en los momentos definitivos y con un auténtico cerrojo en su portería. Por entonces la Eurocopa, que es la competición previa que más selecciones aporta al Mundial, ya había dado síntomas de ello con el título de Grecia. Sin embargo, ahora las circunstancias son bien distintas: España es ahora la campeona europea y su fútbol encandila por el mundo. Es la gran alternativa a la siempre favorita Brasil, que como siempre se lleva toda las esperanzas en el Football Gambling
Por contra, existe un nutrido grupo de selecciones clásicas venidas a menos. Argentina, Inglaterra y Francia, siempre entre la lista de favoritas, aún tendrán que recuperar la estabilidad para recuperar un papel prioritario en el BetUS Sports Betting. Su papel en los últimos tiempos no ha sido nada satisfactorio; pero nunca hay que dejar de lado a equipos con un listado de nombres de primer orden del fútbol internacional. Otras dos selecciones que tienen un papel de cierto favoritismo, aunque sea en segundo plano y por su esencia, son Alemania e Italia. Dos países con un carácter ganador envidiable y que siempre dan la talla en las citas mundialísticas.
México se impuso con solvencia, aunque sin demasiados alardes, frente a Nueva Zelanda por 2-0. Los americanos cuajaron un buen partido, con ratos de buen fútbol, y anotaron gracias a los goles de Javier “El Chicharito” Hernández y del atacante del Arsenal, Carlitos Vela. En el primer tanto, el delantero de las Chivas de Guadalajara se suspendió asombrosamente en el aire para definir de cabeza a favor de su equipo.
El seleccionador brasileño Dunga prescindió de nuevo de Ronaldinho en su última lista del Mundial, algo que convierte en poco probable la participación del atacante del Milan en la gran cita de Sudáfrica. Sin embargo, el ex-jugador del Barcelona sigue reivindicándose a menudo con su equipo y ayer hizo lo propio en el encuentro frente al Udinese, sirviendo dos asistencias de gol (a Huntelaar y Pato) y sacando la falta del tercer tanto. Ya no sólo hay que tener en cuenta los goles que tiene en su haber, que ya son nueve, sino también el hecho de que sea el máximo asistente de la Serie A a estas alturas de campeonato. Ronaldinho no está ni mucho menos en su mejor momento futbolístico y muy posiblemente no volverá a alcanzarlo; pero estando a un 75% de sus posibilidades sigue marcando las diferencias en una liga tan exigente como la italiana.
Egipto se coronó por octava vez, y tercera consecutiva, campeona de África. Los norteafricanos lograron imponerse por 1-0 en la final a Ghana. De nuevo, el héroe fue su máximo artillero, Geddo, que logró el gol en la recta final del encuentro con un convencido disparo con el interior. Ese tanto rubricó la actuación del mejor delantero y máximo goleador de la competición, con cinco tantos en su cuenta personal. Gedo, cuyo nombre real es Mohamed Nagy, juega en el Al-Ittihad de Alejandría y tiene 25 años.
A nivel colectivo, cabe destacar la continuidad del éxito egipcio, aunque cada edición de la Copa África se hagan pronósticos más favorables para otras selecciones. Egipto, a día de hoy, es algo así como la Brasil de África y, sin embargo, exporta pocos jugadores a Europa y los que llegan no tienen mucho éxito. La clave de esa relación éxito-fracaso es la diferencia de los “faraones” del fútbol en cuanto a técnica respecto al resto de selecciones del continente. Egipto tiene un estilo mucho más Europeo, con más técnica y ritmo pausado, y con mejor fuerza y velocidad física. Esa tendencia se mantiene más o menos en el resto de selecciones norteafricanas; mientras que por debajo del Sáhara el estilo es radicalmente opuesto. Por eso, en África la diferenciación es la técnica de los Ahmed Hassan, Hosny, etc. y no la velocidad y la resistencia de los Eto’o, Drogba o Essien.
Mali logró remontar el 4-0 de ventaja que había logrado la selección de Angola y lo hizo a sólo diez minutos del final del tiempo reglamentario. Los anfitriones bajaron los brazos ante su notable superioridad en el marcador y acabaron pagándolo caro ante el acierto de Kanouté, que logró un fantástico gol de cabeza, y el empeño del resto de jugadores de Mali. Pese a que el empate ha sido recibido entre la decepción por parte de los angoleños, tanto Flávio (que hizo dos goles) como Gilberto (que provocó dos penaltis) estuvieron magníficos.
El delantero japonés Shinji Okazaki ha sido designado por la Federación de Estadística del Fútbol el mejor goleador internacional del año 2009. Ello se debe a los 15 goles que ha acumulado en su casillero individual a lo largo del año pasado, todos ellos gracias a sus goles con la selección japonesa. Drogba y el argelino Ziaya habían igualado su número, pero al puntuar más los goles con el combinado nacional que en competiciones internacionales, ha sido el futbolista nipón el que ha recibido el premio.
Okazaki tiene actualmente 23 años y juega en el Shimizu S-Pulse. En la J-League consiguió 14 goles en la última temporada, pero parece que con la selección le resulta más fácil jugar. De hecho, seis de los quince goles que le han dado este reconocimiento, los anotó en dos partidos en el margen de seis días: consiguió sendos hat-tricks en los encuentros frente a Hong Kong y Togo.
Argentina sumó una decepción más en su derrota frente a España ayer en el estadio Vicente Calderón. Los de Maradona siguen siendo un equipo que genera muchas dudas y con mucho más nombre que rendimiento. Sus estrellas, la primera de ellas Messi, no dan de sí con su selección y parece que las charlas de Maradona con los referentes del vestuario no han dado el premio esperado. El seleccionador argentino tiene un auténtico quebradero de cabeza: no da con un sistema que se adapte bien al equipo y, sobre todo, sus convocatorias son un constante vaivén de nombres de futbolistas de prestigio.
No hay que perderle el respeto a Argentina, entre otras cosas porque en ningún sitio del mundo se vive con tanta pasión un Mundial como allí, pero hasta el momento los sudamericanos no dan síntomas de fortaleza para la cita del próximo verano.
Maradona tiene a sus espaldas una larga lista de fallos difícil de identificar, pero evidentes si se habla de una selección puntera que ha tenido muchos problemas para logar la clasificación. En cambio, el técnico argentino debería anotarse un punto por la confianza que ha demostrado en Sergio Romero, un portero que hace meses no parecía razonable para convocar con su selección y ha ganado mucha confianza en el arco argentino. El joven del AZ fue uno de los grandes artífices del éxito de su equipo la pasada temporada y nunca se queda sin dar la talla. Al menos, en tiempos difíciles para encontrar un portero de categoría, parece que Argentina va cubriendo sus tres palos con presente y futuro.

Se ha confirmado la baja de la estrella de la selección francesa y del Bayern Munich, Frank Ribéry, para los encuentros de repesca de clasificación para el Mundial 2010 que jugará el combinado galo contra Irlanda los días 14 y 18 de noviembre. Los médicos pronostican un periodo de baja de dos meses para el ex-jugador del Olympique de Marsella, quien será una baja considerable en los intereses de su selección por evitar la eliminación de cara a la cita mundialista.
Martín Palermo fue el héroe de la cancha en la ajustada y vibrante victoria de Argentina sobre Perú, convertida en tres puntos que significan un soplo de aire para un Maradona en la cuerda floja y para una selección que empezaba a verse fuera del próximo Mundial. Palermo consiguió en el descuento el gol de la victoria y afición, cuerpo técnico y compañeros se volcaron con él. A los 35 años, y después de haber dado tanto de qué hablar en su país, le llegó por fin a Martín Palermo; un futbolista que, para bien o para mal, no causa indiferencia a nadie.