México se impuso con solvencia, aunque sin demasiados alardes, frente a Nueva Zelanda por 2-0. Los americanos cuajaron un buen partido, con ratos de buen fútbol, y anotaron gracias a los goles de Javier “El Chicharito” Hernández y del atacante del Arsenal, Carlitos Vela. En el primer tanto, el delantero de las Chivas de Guadalajara se suspendió asombrosamente en el aire para definir de cabeza a favor de su equipo.
El seleccionador brasileño Dunga prescindió de nuevo de Ronaldinho en su última lista del Mundial, algo que convierte en poco probable la participación del atacante del Milan en la gran cita de Sudáfrica. Sin embargo, el ex-jugador del Barcelona sigue reivindicándose a menudo con su equipo y ayer hizo lo propio en el encuentro frente al Udinese, sirviendo dos asistencias de gol (a Huntelaar y Pato) y sacando la falta del tercer tanto. Ya no sólo hay que tener en cuenta los goles que tiene en su haber, que ya son nueve, sino también el hecho de que sea el máximo asistente de la Serie A a estas alturas de campeonato. Ronaldinho no está ni mucho menos en su mejor momento futbolístico y muy posiblemente no volverá a alcanzarlo; pero estando a un 75% de sus posibilidades sigue marcando las diferencias en una liga tan exigente como la italiana.
Egipto se coronó por octava vez, y tercera consecutiva, campeona de África. Los norteafricanos lograron imponerse por 1-0 en la final a Ghana. De nuevo, el héroe fue su máximo artillero, Geddo, que logró el gol en la recta final del encuentro con un convencido disparo con el interior. Ese tanto rubricó la actuación del mejor delantero y máximo goleador de la competición, con cinco tantos en su cuenta personal. Gedo, cuyo nombre real es Mohamed Nagy, juega en el Al-Ittihad de Alejandría y tiene 25 años.
A nivel colectivo, cabe destacar la continuidad del éxito egipcio, aunque cada edición de la Copa África se hagan pronósticos más favorables para otras selecciones. Egipto, a día de hoy, es algo así como la Brasil de África y, sin embargo, exporta pocos jugadores a Europa y los que llegan no tienen mucho éxito. La clave de esa relación éxito-fracaso es la diferencia de los “faraones” del fútbol en cuanto a técnica respecto al resto de selecciones del continente. Egipto tiene un estilo mucho más Europeo, con más técnica y ritmo pausado, y con mejor fuerza y velocidad física. Esa tendencia se mantiene más o menos en el resto de selecciones norteafricanas; mientras que por debajo del Sáhara el estilo es radicalmente opuesto. Por eso, en África la diferenciación es la técnica de los Ahmed Hassan, Hosny, etc. y no la velocidad y la resistencia de los Eto’o, Drogba o Essien.
Mali logró remontar el 4-0 de ventaja que había logrado la selección de Angola y lo hizo a sólo diez minutos del final del tiempo reglamentario. Los anfitriones bajaron los brazos ante su notable superioridad en el marcador y acabaron pagándolo caro ante el acierto de Kanouté, que logró un fantástico gol de cabeza, y el empeño del resto de jugadores de Mali. Pese a que el empate ha sido recibido entre la decepción por parte de los angoleños, tanto Flávio (que hizo dos goles) como Gilberto (que provocó dos penaltis) estuvieron magníficos.
El delantero japonés Shinji Okazaki ha sido designado por la Federación de Estadística del Fútbol el mejor goleador internacional del año 2009. Ello se debe a los 15 goles que ha acumulado en su casillero individual a lo largo del año pasado, todos ellos gracias a sus goles con la selección japonesa. Drogba y el argelino Ziaya habían igualado su número, pero al puntuar más los goles con el combinado nacional que en competiciones internacionales, ha sido el futbolista nipón el que ha recibido el premio.
Okazaki tiene actualmente 23 años y juega en el Shimizu S-Pulse. En la J-League consiguió 14 goles en la última temporada, pero parece que con la selección le resulta más fácil jugar. De hecho, seis de los quince goles que le han dado este reconocimiento, los anotó en dos partidos en el margen de seis días: consiguió sendos hat-tricks en los encuentros frente a Hong Kong y Togo.
Argentina sumó una decepción más en su derrota frente a España ayer en el estadio Vicente Calderón. Los de Maradona siguen siendo un equipo que genera muchas dudas y con mucho más nombre que rendimiento. Sus estrellas, la primera de ellas Messi, no dan de sí con su selección y parece que las charlas de Maradona con los referentes del vestuario no han dado el premio esperado. El seleccionador argentino tiene un auténtico quebradero de cabeza: no da con un sistema que se adapte bien al equipo y, sobre todo, sus convocatorias son un constante vaivén de nombres de futbolistas de prestigio.
No hay que perderle el respeto a Argentina, entre otras cosas porque en ningún sitio del mundo se vive con tanta pasión un Mundial como allí, pero hasta el momento los sudamericanos no dan síntomas de fortaleza para la cita del próximo verano.
Maradona tiene a sus espaldas una larga lista de fallos difícil de identificar, pero evidentes si se habla de una selección puntera que ha tenido muchos problemas para logar la clasificación. En cambio, el técnico argentino debería anotarse un punto por la confianza que ha demostrado en Sergio Romero, un portero que hace meses no parecía razonable para convocar con su selección y ha ganado mucha confianza en el arco argentino. El joven del AZ fue uno de los grandes artífices del éxito de su equipo la pasada temporada y nunca se queda sin dar la talla. Al menos, en tiempos difíciles para encontrar un portero de categoría, parece que Argentina va cubriendo sus tres palos con presente y futuro.

Se ha confirmado la baja de la estrella de la selección francesa y del Bayern Munich, Frank Ribéry, para los encuentros de repesca de clasificación para el Mundial 2010 que jugará el combinado galo contra Irlanda los días 14 y 18 de noviembre. Los médicos pronostican un periodo de baja de dos meses para el ex-jugador del Olympique de Marsella, quien será una baja considerable en los intereses de su selección por evitar la eliminación de cara a la cita mundialista.
Martín Palermo fue el héroe de la cancha en la ajustada y vibrante victoria de Argentina sobre Perú, convertida en tres puntos que significan un soplo de aire para un Maradona en la cuerda floja y para una selección que empezaba a verse fuera del próximo Mundial. Palermo consiguió en el descuento el gol de la victoria y afición, cuerpo técnico y compañeros se volcaron con él. A los 35 años, y después de haber dado tanto de qué hablar en su país, le llegó por fin a Martín Palermo; un futbolista que, para bien o para mal, no causa indiferencia a nadie.
Adriano Leite, el espectacular delantero brasileño del Inter de Milán, ha anunciado que abandonará la práctica del fútbol temporalmente para reflexionar si continúa con su carrera profesional. El futbolista dice sentirse “triste” en Italia y que, por ello, de seguir jugando al fútbol lo haría en Brasil para su equipo, el Flamengo. Es el enésimo episodio de extravagancia del delantero brasileño, un jugador con enorme talento pero desviado totalmente del camino correcto. Los enfrentamientos con los entrenadores y su irregularidad han sido la nota común de su fútbol desde que llegó a Italia, un país donde ha pasado de encumbrarse a ser uno de los mejores delanteros del mundo a sacarle, al menos por el momento, de los terrenos de juego. La noticia es un alivio teniendo en cuenta que días atrás se barajaba la posibilidad de que estuviese muerto, aunque deja el sabor agridulce de que Adriano nunca volverá a ser quien pudo ser.
La decisión de Adriano está totalmente fuera de lo común. Aún así, denota el ambiente y las circunstancias del fútbol profesional. La élite del deporte rey está marcada por la exigencia y la competencia y pierde el acento de espectáculo y alegría que tiene que tener el fútbol de por sí. No es que Adriano sea el mayor romántico del fútbol, pero lleva esa sangre brasileña hasta el extremo: no le gusta entrenar y entiende el fútbol no sólo para ganar, también para jugar bien. A Adriano no le vale con que le coloquen en la banda izquierda, aunque vaya a ser titular. Él necesita disfrutar y desde hace tiempo no lo estaba haciendo. Quizá necesite un equipo y un entrenador que le contagien de nuevo el entusiasmo, el fútbol más anárquico y alegre. Le habría gustado conocer a Zdenek Zeman.

Domenech ha dado su lista para el doble enfrentamiento de Francia frente a Lituania. Las principales novedades de la lista son el defensa del Lille, Adil Rami, y el delantero André-Pierre Gignac, un jugador al que tarde o temprano le iba a llegar la ocasión. El delantero del Toulouse recibe así el premio merecido a su gran campaña, en la que está liderando a su equipo y encabezando la tabla de goleadores de Le Championnat. Gignac tiene ahora 23 años y un futuro expléndido por delante, un futuro que seguramente pase por cambiar de equipo el próximo verano. A nivel de selección, realmente sus esperanzas de momento son escasas teniendo en cuenta el buen estado de forma de Anelka y Henry y que Domenech siempre tendrá antes en mente a Benzema, que ahora sí es visto como un jugador fijo para el combinado “blue”.
El contrapunto lo pone Guillaume Hoarau, un futbolista que también ha hecho grandes méritos para estar en una lista en la que merecería estar pero las circunstancias no lo permiten. La competencia es altísima y el delantero del París Saint Germain se queda fuera más por eliminación que por falta de méritos, pues el espigado atacante francés es otro proyecto a largo plazo. Sus goles han revitalizado a un PSG que ya sueña con altos vuelos y él, a diferencia de otros, tiene más posibilidades de seguir en su equipo (por situación económica) y menos de salir a Europa (por ser un año más mayor). La oportunidad a Hoarau le acabará llegando tarde o temprano…