El Atlético de Madrid venció en la final de la Europa League por 2-1 al Fulham, en un partido que parecía nunca resolverse hasta que el uruguayo Forlán empujó a la red un centro de Agüero y sentenció a los ingleses, al ser pocos instantes antes del final de la prórroga. El ex-delantero de Manchester United y Villarreal, que no había estado a la altura del año pasado en el campeonato liguero, compensó a Quique Sánchez Flores y a su afición con una excelente determinación en los momentos importantes. Forlán ha desatascado al Atlético en numerosas eliminatorias y ya no sólo es culpable de que el Atlético alcanzase dos finales esta temporada; también de que el nombre del Atlético de Madrid vuelva a sonar con fuerza en Europa.
El Fulham culminó su trabajo de Alemania al imponerse al Hamburgo por 2-1 en Craven Cottage. Sin embargo, el conjunto inglés necesitó remontar un tanto inicial de Mladen Petric que metía a los anfitriones de la final en ella. El croata ejecutó un lanzamiento de falta con la zurda que bajó a gran velocidad y sorprendió a Schwarzer.
Mladen Petric, el delantero del Hamburgo, firmó uno de los mejores partidos de su carrera anotando dos goles en campo del Standard de Lieja en la vuelta de los cuartos de final de la Europea League. El segundo de ellos, el que significaba el 1-2, fue un excelente remate de chilena, que entro cruzado, a un gran centro de Dennis Aogo.
El Standard de Lieja acabó sufriendo una derrota por 2-1 en campo del Hamburgo en encuentro de la Europa League. Sin embargo, los belgas dieron con creces la talla y empezaron el partido muy enchufados, hasta el punto de adelantarse en el marcador. Existe la duda sobre su gol, obra de Mboukani a la salida de un corner botado por Pocognoli, que saca con un fantástico zurdazo que hace tanto efecto que parece que llega a salir del campo y vuelve a entrar (momento 0:32 del video).
El “Kun” Agüero fue la figura en la clasificación del Atlético de Madrid para los cuartos de final de la Europa League, para lo que ha necesitado imponerse al Sporting de Lisboa. El conjunto de Quique Sánchez Flores consiguió cosechar un importante empate en terreno portugués de mano, en gran parte, de su delantero argentino. Agüero apareció poco en el partido, pero siempre que lo hizo cambió la cara por completo a su equipo. Anotó los dos goles que dieron la clasificación a su equipo y el segundo fue magnífico, definiendo con un toque muy sutil con el exterior después de haber hecho un quiebro dentro del área.
El francés Jonathan Zebina, quien parecía ya relegado a tener un papel más que secundario (hasta terciario se podría decir) en la actual Juventus, ha sido recuperado por Zaccheroni para hacer un buen desempeño para su equipo. Con Grygera y Cáceres en el lateral derecho, más las continuas lesiones del francés, parecía que el ex-defensor de la Roma no volvería a ser importante en el cuatro turinés. Sin embargo, el técnico italiano le introdujo de titular en el último encuentro frente a la Fiorentina y cumplió. Frente al Fulham, en la Europa League, ha vuelto a hacer más de lo mismo y además ha cogido protagonismo con un gol de un desconocido Zebina. El francés se soltó en ataque y se atrevió a regatear en el ataque y finalizó su propia jugada con un excelente derechazo.
El holandés Frank Rijkaard sigue defendiendo su concepto de fútbol de toque y posesión, y prueba de ello es su sorprendente concepto táctico a las órdenes del Galatasaray. El ex-entrenador del Barcelona habitúa a jugar con un sistema sin delanteros, con cuatro defensas y seis centrocampistas; la mayoría de ellos ofensivos. Y, de momento, esta idea de juego le está dando buenos resultados porque el Galatasaray es líder de la liga turca y anoche consiguió cosechar un empate en el Vicente Calderón frente al Atlético de Madrid. El marfileño Keita, frustrante fichaje del Lyon, puso el gol de los turcos, mientras que jugadores como Arda Turan, Giovanni dos Santos y Elano jugaron también como centrocampistas con libertad para atacar.
El argentino Ángel Di María anotó el segundo gol del Benfica frente al AEK de Atenas culminando un contraataque. Hizo un caño sobre el defensor y definió, sorprendentemente, de rabona frente a Saja.
El equipo ucraniano del Metalist Kharkiv ha logrado su clasificación para la siguiente fase de la Copa de la UEFA y lo ha hecho como primero de su grupo contra todo pronóstico. Bien es cierto que el sorteo se portó bien con este equipo de Europa del Este, pero su papel de cenicienta el grupo ha sido totalmente transformado, hasta el punto de convertirse en el equipo a batir. No ha perdido ningún encuentro y ha empatado uno, mientras que los tres restantes los ha ganado. Ha sabido imponerse en campos difíciles como los de Galatasaray, su más directo rival, y el del Benfica y también ganó al Olympiakos.

A diferencia de otros equipos de Europa del Este de moda, el Metalist Kharkiv no está remodelado a base de jugadores extranjeros. El conjunto ucraniano no es un club rico dentro de su país y por ello no puede afrontar grandes incorporaciones. De hecho, su fichaje más renombrado ha sido el de Jonathan Maidana, el defensor de Boca Juniors internacional con las categorías inferiores de la selección argentina. Eso sin dejar de lado al brasileño Jajá Coelho, ex-jugador del Getafe, que está jugando a un gran nivel.
El fútbol del Metalist se basa en lo colectivo y en la rapidez para circular la pelota. Es un equipo que entra bien por las bandas y muy constante en su ritmo durante los noventa minutos. A decir verdad, tampoco ha practicado un juego que haya sorprendido más de la cuenta, pero su técnico Markevych ha sabido manejar perfectamente los partidos y replegar al equipo cuando el resultado se ponía a favor, de ahí que haya firmado todas sus victorias por la mínima (1-0).
El Olympiakos afrontó el verano pasado su fichaje más importante desde la llegada de Rivaldo al club heleno, con perdón del argentino Belluschi. El protagonista no era otro que Diogo, un joven talento brasileño que llegaba de despuntar con la Portuguesa, en la que había hecho 24 goles en 29 partidos. Su remate y su gran manejo de las dos piernas llamaron mucho la atención en el club heleno, que tuvo que disputar su fichaje con otros equipos de mayor nivel económico.
Ya son más de tres meses del nuevo número 10 del Olympiakos y realmente su evolución es muy dudosa. La afición y el cuerpo técnico esperaban más de un futbolista que, a día de hoy, no marca diferencias dentro de su plantilla. Todavía sólo se ha visto un gol de Diogo en el campeonato nacional; pero sin embargo en Europa parece que sí ha encontrado su hueco: hizo dos goles en la fase anterior frente al Nordsjaelland y ayer repitió de nuevo en un partido memorable frente al Benfica, al que el Olympiakos humilló con un severo 5-1. Diogo anotó dos goles y estuvo especialmente participativo durante todo el encuentro, con unas ganas especiales de reivindicarse.