
El Balón de Oro (Ballon d’Or) es el galardón más importante del fútbol a nivel internacional y ha desbancado de ese prestigio incluso a la Bota de Oro, que reconoce al máximo goleador. Este reconocimiento nació formado por un grupo de 124 expertos, encabezados por Gabriel Hanot, el director de France Football. Si algo caracterizó a su criterio, fue la imparcialidad: una parte bastante considerable de los periodistas que votaban eran franceses y, sin embargo, sólo Kopa, Platini, Papin y Zidane saben lo que es conseguirlo en 54 años de historia.
Sin embargo, aquellos comienzos han quedado bien lejos del abarrotado “jurado” del galardón en la actualidad, formado por 240 miembros: capitanes, seleccionadores y periodistas, que eligen ahora en un horizonte geográfico más amplio, todo el mundo. Esta ampliación realmente no es el mal endémico del actual Balón de Oro, sino la controversia en el criterio para elegir al mejor: el galardón trata de designar al mejor jugador del año natural (de enero a enero) cuando realmente el fútbol sigue el ciclo de las temporadas (de agosto a agosto) en la gran mayoría de los campeonatos nacionales. Es decir, el Balón de Oro viene a medir quién ha hecho mejor final de la primera temporada y, a su vez, mejor comienzo de la siguiente.
Además, en los últimos años comienza a surgir una especie de confrontación entre France Football, el diario que dirije la entrega del galardón, y otros medios de prensa que presuntamente filtran semanas antes el ganador. Estos otros diarios juegan a publicar de antemano el nombre del jugador que más posibilidades tiene de ser el Balón de Oro según el BetUS Sportsbook, como hizo en esta ocasión la Gazzetta dello Sport con Andrés Iniesta. Posiblemente, al surgir este tipo de noticias, la organización trata de rebelarse contra ello poniéndose del lado del resto de candidatos.
Por último, y ya va siendo hora de hacer consenso, el galardón se retorna en caótico y polémico cada temporada que coinciden las competiciones anuales con el Mundial de Fútbol de la FIFA. Para este caso, ninguno de los votantes conoce muy bien la forma de ponderar cada torneo y, por tanto, los votos se mezclan de una forma bastante confusa: igual puede ganar Cannavaro el premio en 2006 por su Mundial, habiendo pasado desapercibido por la Serie A; que puede levantar el premio Messi sin llegar a las semifinales con Argentina y ganando sólo La Liga.
Yo este año no me pierdo ni un partido del Barcelona y si pudiera compraba entradas barcelona para todo el año!