España logró convertirse en la merecedora campeona del Mundial de Sudáfrica 2010 después de desplegar su excelente juego a lo largo de toda la competición. En la final, los pupilos de Vicente del Bosque lograron imponerse a la dureza holandesa gracias a un gran gol de Iniesta en los instantes finales de la prórroga. Iker Casillas salvó a los suyos sacando dos mano a mano y dos disparos al temible Arjen Robben.