Cuando Almería y Sevilla empataban 2-2 y en Mallorca se empezaba a celebrar la clasificación para la Champions League, apareció en escena el joven canterano sevillista Rodri para cambiar el rumbo de su equipo. En el minuto 93, el futbolista de 19 años logró mandar a la red una patada al balón en el aire cuando parecía que ya no tenía opciones de remate.