El mejor momento de Leo Messi parece nunca tener cúspide ni final. Cuando el atacante argentino parece haber dado lo mejor de sí en forma de golazos por belleza y por determinación, siempre es capaz de mejorar dentro de la genialidad. A sus 22 años, el argentino se ganó un hueco en la historia de la Champions League con los cuatro tantos que hizo al Arsenal en el encuentro celebrado en el Camp Nou. Pese a que Bendtner logró poner en ventaja a los ingleses, Messi se echó pronto el equipo a las espaldas y dio la sensación de bastarse él solo para ser el ataque del Barcelona.