Giuseppe Mascara, el fantástico delantero del Catania, se lució en la sorprendente victoria de su equipo sobre el Inter de Milán (3-1). Después de que señalasen penalti por una mano de Muntari, que se fue expulsado, el veterano atacante italiano fue el encargado de lanzar la pena máxima que podía dar prácticamente la victoria a su equipo. Él, con todo el atrevimiento del mundo y a sólo ocho minutos del final del partido, lanzó el penalti a lo Panenka, con mucho estilo, y dejó sin argumentos a Júlio César. Luego, con el estadio Angelo Massimino totalmente enloquecido, se permitió darse una vuelta para compartir de cerca la alegría de los aficionados.