El Nápoles remontó el gol inicial de Chiellini para la Juventus y acabó imponiéndose por 3-1, con un papel estelar de su excelente tridente de ataque. Lavezzi, Hamsik y Quagliarella hicieron un gran partido. En el gol del empate, el delantero italiano mandó un centro envenenado desde la banda izquierda y Hamsik remató muy bien de cabeza para resarcirse del penalti que había fallado minutos antes.