El joven delantero del Inter de Milán, Mario Balotelli, se reivindicó con su juego en el encuentro frente al Udinese. El atacante italiano de origen ghanés demostró a Mourinho que no es una locura apostar por él dentro del once y situarle en un tridente de ataque con Pandev y Milito, que siguen jugando a un nivel sobresaliente. Balotelli se echó al equipo a las espaldas cuando el Udinese se había adelantado en el marcador y puso el empate con un expléndido derechazo que preparó con mucha sangre fría, parando el balón en la frontal del área sin ningún atisbo de nervios.