La victoria del Real Madrid por 6-2 sobre el Villarreal dejó, entre otras muchas cosas, dos fantásticos lanzamientos de falta, uno por cada bando. Cristiano Ronaldo marcó uno fiel a su estilo: con una excelente “folha seca”, con una potencial increíble, que resulta muy difícil de parar por mucho que lo lance al ángulo largo, que es en el que el portero tiene más visibilidad. Por su parte, el hispano-brasileño Marcos Senna hizo otro gol magnífico, con una ejecución más clásica pero técnica, colocando el balón por encima de la barrera y bajando rápido; también casi imposible de detener.