El Hamburgo se impuso 0-4 en casa del Nuremberg con un fútbol aplastante, en un partido dominado, excepto en un buen comienzo de los locales, por el equipo de Labbadia. Si bien el resultado acabó siendo muy abultado, sus jugadores podían haber conseguido todavía aún más goles si hubiesen aprovechado alguna más de las claras ocasiones de las que gozaron. Marcell Jansen, aunque es lateral izquierdo por naturaleza, cuajó un gran encuentro como centrocampista. Elia fue el mejor jugador del partido: anotó dos goles, uno de ellos de vaselina, y fue un continuo quebradero de cabeza para el Nuremberg. El joven Torun, un futbolista que aún tiene que conseguir la titularidad habitual, hizo una gran asistencia en el primer tanto y rubricó su actuación con un expléndido gol después de un bonito regate escorado a la banda y de finalizar la diagonal con un certero disparo.