El joven centrocampista galés del Arsenal, Aaron Ramsey, volvió a reivindicarse de cara a entrar en la puja por un puesto en el poblado centro del campo de Arsène Wenger. Su actuación sumó enteros con su gol, en el que él mismo robó la pelota en el centro del campo, recortó a un defensa y definió con la pierna izquierda.