Francesco Totti regresó a los terrenos de juego 49 días después de su última lesión y resultó fundamental para su equipo. La Roma consiguió batir 3-1 al Bari gracias a la determinación de su capitán en los momentos puntuales y a la movilidad de los hombres de ataque Vucinic y Menez. Ranieri apostó por una táctica más ofensiva de lo que acostumbra y la estrategia resultó realmente positiva, pues Totti tuvo que trabajar menos físicamente por su posición más estática y sus dos compañeros fueron difíciles de cubrir por su libertad de movimientos.
Los tres goles del capitán de la Roma describieron perfectamente las mejores facetas de su juego. El disparo a balón parado fue la nota común tanto en el penalti como en la falta de los dos primeros tantos, mientras que en el último Totti inventó un bonito tacón de precedente y finalizó de un balón suelto con un fuerte disparo con su pierna menos buena, la izquierda.