El Barcelona logró inaugurar el marcador en su encuentro frente al Mallorca con un maravilloso gol. Ibrahimovic inventó un pase al hueco de tacón, Henry renunció a él por fuera de juego y sirvió de pantalla y Pedrito, llegando desde atrás definió con acierto. Un gran gesto el del sueco, con un detalle clásico de los que hizo en su etapa anterior en el Inter de Milán.