Quién los ha visto, y quién los ve. El Hoffenheim ostenta ahora el séptimo puesto en la Bundesliga, lo que significa uno de los bajones con más pendiente que se han podido ver en lo que va de historia del fútbol alemán. Esa es la situación, en la jornada 33, de un equipo que en ocupó el primer puesto de la tabla hasta la jornada 20, cuando las cosas empezaron a tener otro color. La lesión de Ibisevic, su excelente goleador, dejó sin referencia a un equipo seguramente algo sobrevalorado. En esa jornada, la derrota en su propio campo por 1-4 a manos del Bayer Leverkusen hablaba a las claras de un equipo que se iba a venir abajo.
Los excépticos ya apuntaban hacia ello y acertaron; pero no hasta tal punto. Fue fácil pronosticar que el Hoffenheim no mantendría la lucha por el liderato hasta el final: equipo joven, sin su gran goleador, sin una gran inversión para sustituirle… El sueño del Hoffenheim se esfumó y, lo que es peor, ha perdido lo que muchos ya daban por hecho, que son los puestos europeos. Un equipo a la deriva que ha despertado de un dulce sueño y al que sólo le quedará la valoración que tienen en el mercado algunos de sus hombres, como Luís Gustavo, Carlos Eduardo u Obasi. Es momento de tener paciencia y afrontar el reto del próximo año siguiendo paso a paso: primero va Europa, ya habrá tiempo de ganar la Bundesliga más adelante.

Hay que reconocer que sufrió la baja de su delantero goleador.