El Girondins de Burdeos dio aún mayor sabor a un final liguero fantástico en Le Championnat. La supremacía del Olympique de Lyon va quedando atrás y mucho tendrán que mejorar los de Claude Puel para rememorar su hegemonía en el título liguero. Sus tres grandes rivales han despertado este año y, ahora mismo, Olympique de Marsella y Girondins de Burdeos están por encima suya en la tabla y habrá que ver si el París Saint Germain acaba consiguiendo lo mismo, pues se sitúa a sólo un punto. En otras palabras, en sólo cinco puntos se sitúan los cuatro equipos más fuertes del campeonato francés y sólo restan seis jornadas para el final.
Alou Diarrá dio al Girondins con su gol esa victoria que tanto necesitaba para seguir muy de cerca la lucha por el título. En Burdeos llevan oliendo el éxito toda la temporada a conciencia de que eran los grandes favoritos para amenazar la fuerza del Olympique de Lyon. Sin embargo, el Marsella se mantiene sólido y si mantiene el ritmo de las últimas jornadas acabará llevándose el campeonato. Especialmente llamativo es su rendimiento fuera de casa, donde sólo ha conocido la derrota en una ocasión. Quién se lo iba a decir a un club que perdió la estrella de Nasri y que ahora, a diferencia de la mayoría de equipos de la zona alta, sobrevive del colectivo en vez de la determinación de sus jugadores individuales.