Regresó el Cassano de los mejores momentos. El “Talentino” de Bari hizo de las suyas ayer en el encuentro frente al Catania y protagonizó todo el juego de su equipo. Al final, el atacante italiano resultó imprescindible en virtud de sus dos goles y del pase en profundidad que originó el primer tanto de su equipo. Aunque fue mucho más: Cassano no dejó de ofrecerse, brindó espectáculo y no dejó de levantar los brazos para animar a su afición cada vez que se acercaba por la portería del Catania.
El repertorio de Cassano ayer fue de lo más amplio. El estado de confianza del italiano era máximo y simplemente se dedicó a desplegar su juego y su imaginación. Así se demuestra que se atreviese con una ruleta o que constantemente recibiese el balón de espaldas, lo pisase y ni el más osado de los defensas del Catania pudiese quitárselo. Seguramente, gracias a él, el mejor encuentro de esta jornada de la Serie A se vio ayer en Génova.
Además, el primero de sus goles fue toda una muestra de lo diferente que es Cassano. Pocos jugadores, cuando les llega un balón así, definen con su sutileza colocando el balón con el interior del pie pegado al césped.