Parece mentira que once años después de la marcha de Johan Cruyff del banquillo del Barcelona todavía haya que sostener su figura como el símbolo más carismático del club y que aún, en cierta manera, influya en la forma de dirigir al club. Es innegable lo que significa su presencia para el equipo azulgrana, pero parece mentira que aún sea inevitable eludir su imagen a la hora de estudiar el devenir del equipo o en cualquier tema trascendente que rodea al Barcelona. Visto así, parece que estuviésemos hablado del mejor jugador de la historia cuando, por ejemplo, no consiguió ganar ningún Mundial. Como entrenador diseñó un fútbol de lo más atractivo y logró cuatro ligas y una Copa de Europa, lo que le coloca en los anales del Barcelona, pero tampoco se puede considerar a sí mismo un incontestable del fútbol.
Sin embargo, parece que sí lo hace. Cada vez que el ambiente está turbulento en el Barcelona, sea quien sea el protagonista, la imagen de Cruyff sale a escena. Y para lo bueno también, pues parece que en España es imprescindible contar con su opinión cuando, por ejemplo, resulta realmente sorprendente leer una opinión suya a favor de Real Madrid o Chelsea (por decir algunos). Su imagen ya llega a agobiar, pues cae a menudo en la arrogancia y parece considerarse a sí mismo por encima de cualquier futbolista o técnico. La última ocasión ha tenido lugar en estas fechas, pues Cruyff se ha subido a los altares por encima del mismísimo Ronaldinho y no ha dudado en dedicarle una lección a propósito de que “no se vive de lo que has sido sino de lo que eres”. Visto así, sería bueno que los aficionados al fútbol pudiésemos librarnos ya de sus cátedras sobre el deporte rey teniendo en cuenta que él ya no ejerce ningún cargo y que, sin embargo, se hace un asombroso espejo mediático de cada una de sus opiniones. Aunque analizando más allá, resulta chocante que Cruyff pueda mandar un mensaje de ese tipo a Ronaldinho cuando el atacante brasileño tiene, a sus 27 años, unos logros muy parecidos a los del holandés: ha ganado ligas y Champions y levantó casi él solo al equipo azulgrana cuando estaba hundido hasta el fondo. Con una salvedad, Ronaldinho sí ha ganado un Mundial.
fue un gran jugador de los mejores y entrenador tambien pero para el es m uy facil opinar desde un escritorio no me gusto que critique a morinho en 2005